El lanzamiento, programado para el tercer o cuarto trimestre de ese año, se llevará a cabo desde el cosmódromo de Baikonur en Kazajistán tal como oficialmente lo anunció la compañía Glavkosmos que forma parte de la agencia espacial rusa Roscosmos.
Este programa incluirá un vuelo de diez días a la EEI en el que los turistas viajarán junto a un equipo de cosmonautas profesionales. La nave Soyuz MS tendrá capacidad para dos turistas y un cosmonauta. Previo a esto, los aspirantes deberán completar un entrenamiento de diez meses, cuatro o cinco dedicados íntegramente a preparación física intensa, además de pasar un chequeo médico obligatorio.
Los cursos de preparación se ofrecerán en ruso o inglés y cada turista recibirá una escafandra personalizada que podrán conservar tras el vuelo. Este reinicio del programa subraya el papel de Rusia como pionera en turismo espacial, habiendo enviado a nueve turistas a la EEI entre 2001 y 2021.
El vuelo turístico más reciente tuvo lugar en diciembre de 2021 cuando el empresario japonés Yusaku Maezawa y su asistente Yozo Hirano viajaron a la estación. En 2019, la corporación fabricante de cohetes rusos Energuia estimó el costo de un vuelo turístico al espacio en 2.500 millones de rublos, aproximadamente veintinueve millones de dólares.
Con el regreso de este programa, Rusia refuerza su posición en el sector del turismo espacial, abriendo nuevamente la puerta a experiencias únicas para aquellos dispuestos a asumir los desafíos y costos de viajar al espacio.
La compañía británica Virgin Galactic vendió pasajes por 450.000 dólares para un tour por la estratósfera, luego su rival completó su quinta misión tripulada. Propiedad del magnate fundador de Amazon.com, Jeff Bezos, la empresa estadounidense Blue Origin lanzó su nave New Shepard concretando otro viaje de turismo espacial al transportar a una mujer y cinco hombres hasta el espacio.